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DOMINGO 1 de Junio de 2008 - IX TIEMPO ORDINARIO (CICLO A)

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Lee el Evangelio de este domingo
Elige el comentario que quieres leer: Matrimonio y familia, Educación de los hijos, Trabajo, EconomíaSocial,
Reza con esta Oración a propósito del Evangelio.


EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Mateo 7,21-27

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No todo el que me dice "Señor, Señor" entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Aquel día, muchos dirán: "Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?" Yo entonces les declararé: "Nunca os he conocido. Alejaos de mí, malvados."

El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se hundió totalmente."

Palabra del Señor

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA
(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)
En ocasiones somos testigos de que una desgracia en una familia, puede producir o bien, que el matrimonio se una mucho más ante el dolor y superen juntos el infortunio, o por el contrario, el hecho por el que han pasado termine minando la relación, echándose la culpa unos a otros de lo vivido. Aunque, gracias a Dios, no nos ha tocado vivir una situación terrible, sí que nos sirve como garantía, no como consuelo, sí como esperanza, la fuerza en la que se asienta nuestro amor, que ha superado circunstancias, no graves desde luego, pero sí sombras, lluvias, vientos, salidas del río, como dice el evangelio. El amor de Dios impregna cada uno de los “poros” de nuestra vida. En Él confiamos, en Él esperamos, es Él el hilo invisible que sostiene nuestra existencia y nuestro amor. Cimentada nuestra relación en tal roca, nuestra esperanza se mantiene firme y no nos va a eximir de vivir dolores, sufrimientos, períodos de infecundidad, períodos de desierto…, pero,  al menos, da razones para no hundirse.


DESDE LO SOCIAL
(hombre, casado, espera tercer hijo, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana) 
Sólo haremos realidad el Reinado de Dios en nuestro mundo si cumplimos su voluntad. ¿Cómo saber si estamos cumpliendo su voluntad? "El que escucha mis palabras y las pone en práctica". Ese, además de hacer realidad aquí y ahora el Reinado de Dios, no caerá ante las persecuciones que seguro vendrán de ese compromiso por la vida y la dignidad de todos, pues tiene como seguro la palabra de Dios y su fidelidad. Por eso ante tantos desastres que hoy nos acucian (terremotos, inundaciones y hambrunas por allá, excluidos, inmigrantes, precarios, sin techo por acá) hemos de poner en práctica sus palabras y tener una solidaridad radical ante estos desafios, atajando sus causas y remediando sus efectos. El Reinado de Dios también se juega en nuestras manos, ¿las ponemos a su servicio?

DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS
(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
Este Evangelio nos sabe por una parte a tirón de orejas. ¿Cuántas veces hablamos de Jesús o nos reunimos en su nombre en nuestro grupo o comunidad y Él brilla por su ausencia? Los niños tienen un don especial porque son los primeros en notarlo ¿porqué dicen tal cosa y no lo hacen?
Por otro lado nos da seguridad. Sabemos que si vamos cimentando nuestra vida en Él, escuchando su palabra (¡qué importante y fundamental es la oración!) y actuando en consecuencia, poniendo en Él toda nuestra confianza, cuando se nos presenten dificultades (y en esta vida hay de todo tipo, familiares, laborales, económicas, de salud…) Él será nuestra roca. Si uno tiene esto claro desde pequeño, nuestra existencia es más firme.
 
DESDE EL TRABAJO
(matrimonio, ambos  empleados de empresa;  pertenecen a comunidad cristiana)
Edificar sobre roca.
El otro día estuve charlando con un auditor de empresas, y me contaba que ahora con la llegada de la crisis llega también la parte más desagradable de su trabajo, que es dar malas noticias a los gestores cuyas empresas no están preparadas para los tiempos que llegan ahora, y es que muchos, en la época de bonanzas, no se prepararon para los momentos duros. El hecho de prepararte no significa que no te afecte, pero sí que seas capaz de tomar buenas decisiones.
Lo mismo pasa con nosotros. Debemos cuidar nuestra vida de fe durante los momentos buenos orando, leyendo, cuidando de nuestra familia, etc. porque pueden llegar momentos duros en nuestro trabajo o en nuestra vida familiar que nos tambalee y entonces ya no tendremos tiempo ni fuerzas para poner cimientos.

DESDE LA ECONOMÍA DOMÉSTICA
(mujer,casada, con cuatro hijos, trabaja en asesoría económica, pertenece a comunidad cristiana)
Como familia cristiana caminamos con  un proyecto  de vida en común ,en el cuál implicamos a nuestros hijos en el estilo de vida que nos hemos marcado: “el no consumismo”, la ferocidad de las marcas comerciales ,optar por la  generosidad, la caridad, la austeridad….pero no siempre estamos dispuestos a practicar lo que predicamos, a renunciar a nuestras posesiones, a   compartir con los necesitados que nos rodean..; nos vemos inmersos en un mundo de necesidades superfluas (nuestro gran coche, nuestra gran casa , nuestro hermoso viaje , ……)
Vemos claro cuál sería en este sentido  la voluntad de Dios ,pero ¿la llevamos a efecto en nuestras vidas ¿.El gran motor que nos debe impulsar es el  Amor en Mayúsculas.
 

PARA REZAR
(hombre, casado, trabaja, con un hijo)
Padre que te escuche y no sólo te oiga,
Que cada Palabra tuya haga eco en mí y reflejo en mi vida…
Que cada Palabra tuya llene mi espíritu para aferrarme a la tarea de amar y ser amado…
Que cada Palabra tuya, me haga firme y fuerte, frente a aquello que por momentos me parece insufrible, insoportable, desesperanzador…
Que sea roca en Ti, contigo y por Ti, para que en mí se apoyen otros, para sostener el peso del que necesita descanso, para servir de cobijo y refugio al que sufre…
Que me haga roca con tu Palabra, al descubrir la fuerza de sentirse querido, al sentir la paz de confiar en quien no defrauda, de abandonarme a
 la voluntad de quien me cuida, de quien no abandona…
Madre, que tu ejemplo impulse mi pasión de cada día por seguir a Jesús,
Y alivie el temor de no ser capaz, mostrándome el camino de la fe, de esa fe que Tú, Madre, mostraste al mundo con tu sí incondicional.
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