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DOMINGO 03 de diciembre de 2006 - I DE ADVIENTO (CICLO C)

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DESDE LOS TRANSEÚNTES
(hombre, recién casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica)  
    Cierro los ojos y la veo caminando desorientada y semidesnuda por alguna de nuestras calles. Si me esfuerzo un poco más, diría que escucho su lamento cuando nos contaba en una fría noche, que añoraba a la madre que había perdido unos días antes. Pero esa lucidez no era habitual. No solía hablar de sí misma, aunque lamentablemente, su enjuto y lacerado cuerpo sí que no podía ocultar los signos de la dura vida que le había tocado vivir. A la postre nos hemos enterado de que las heridas escondían algo más que manifestaciones de la droga o de un evidente estado de abandono: María no tuvo la suerte de estar dentro del 15% de indigentes que aún alberga la esperanza de no engrosar la lista de personas vejadas, violadas o agredidas.

Este domingo, apenas dos años después, su fotografía le pone rostro a las palabras recogidas en una entrevista aparecida en el periódico de mayor tirada de nuestra provincia: “quiero encontrar un trabajo, buscar un apartamento y empezar una nueva vida con mi pareja”. Los que hemos vivido esta recuperación sabemos que nos encontramos ante un milagro. Gracias a todos aquellos que han confiado y siguen ayudando a que vayan cicatrizando sus heridas. Gracias a todos los que alzan la cabeza y no pierden la esperanza. Gracias Padre, porque habiéndome permitido ser testigo de esta liberación, mantienes vivo mi deseo de soñar.

DESDE LA ENFERMEDAD
(mujer, casada, con una hija, enferma de cáncer, dejó de trabajar)
    “Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza…” Sí, esa es mi lucha diaria, tenerle a El siempre en mi pensamiento y pedirle constantemente fuerza, porque sin El nada soy. A lo largo de estos últimos dos años y medio, de quimio, operaciones, malos ratos y algunos no tan malos siempre he intentado que no me faltaran dos cosas: LA ESPERANZA y SU FUERZA. Ambas cosas son producto, simplemente de la fe y de la oración. Eso así leído parece algo retórico y muy difícil de conseguir, y yo no digo lo contrario, pero NUNCA HAY QUE DARSE POR VENCIDO. Su fuerza nos puede llevar a pasar lo peores momentos, sin darnos por vencidos con esperanza y con el amor de todos los que nos rodean, que verás como descubres que son más de los que tu pensabas. Y al final encuentras que tu corazón está lleno de amor, de paz y de esa esperanza cristiana que nos dice que esto es simplemente una parte muy pequeña de nuestro camino.

DESDE EL TRABAJO
(hombre, casado, sin hijos, empleado de empresa; el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)
    Estad despiertos. Que no se nos echen encima los agobios de la vida, muchos de estos agobios los da el trabajo. Y no es nada fácil mantenerse despierto, ver que no sólo existe el trabajo, que no sólo existe mi clase social y mi ciudad.

Yo trabajo con ordenadores, con máquinas, por lo que no tengo mucho contacto con la gente, y menos aún con la realidad y las necesidades de mi sociedad, pero gracias a la tecnología, desde mi asiento sí puedo informarme de lo que está pasando en mi ciudad y también de lo que está pasando en Afganistán o en Venezuela, por ejemplo. También puedo prestar un poco de atención a la marcha dentro de mi empresa.

A esto es a lo que tengo que ponerle atención y así conseguir estar despierto para ver a Dios, porque de esta forma puedo actuar, como Jesús pide.

DESDE LA ECONOMÍA GLOBALIZADA
(hombre, casado, con dos hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)

    No recibido.

DESDE LA POLÍTICA
(hombre, casado, trabaja, milita en partido político, concejal electo, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)
    Comienza nuestro tiempo de Esperanza, nuestro tiempo recogida y de presentación de frutos, pero ¿estamos preparados o solo hemos ido a recoger rentas sin prestar atención a los frutos? Ya os he comentado muchas veces el proceder de la mayoría de los políticos y éste por regla general es la reflexión a la pregunta que hago. Como todos sabéis, se acercan las elecciones municipales, se llenan las calles de papeles, los periódicos de escándalos, de unos y de otros, se llenan las calles de protestas a los que se apuntan solo unos pocos, pero la política lo que está falta indudablemente es de hombre y mujeres comprometidos, de hombres y mujeres cristianos y difusores del Evangelio. Os animo a dar el paso, a inmiscuiros dentro de un partido político, para implantar la Justicia de Dios, tenemos que dar la cara. De nada vale hablar o criticar sin haber hecho nada por remediarlo. Somos discípulos de Jesús y como tales hemos de proclamar la Palabra por todos los rincones, de otro modo, poco a poco llegará la tiniebla y no desaparecerá la Luz.

DESDE EL TERCER MUNDO
(hombre soltero y matrimonio compartiendo casa, voluntarios de ONG en país musulmán, trabajan en la misión, pertenecen a distintas comunidades cristianas)
    ¿Cómo anunciar la venida del Dios hecho hombre al mundo, a la tierra, entre nosotros? Sobre todo a un pueblo que tiene una imagen de Dios tan diferente a la nuestra: un Dios que está lejos, en lo alto, que mira juzgando, etc. La respuesta es como tantas otras veces, pero ésta más fuerte y con más alegría y entusiasmo, más vida, que es la que debemos "dar a luz", como María. Nuestras vidas han de anunciar a ese Dios que se hace niño, sencillez, ternura, pobreza y humildad. Así, viviéndolo y haciéndolo vivir cada día, cada momento (y ahora más) será como nos "levantaremos y alzaremos la cabeza" ante su venida. Que este Adviento nos ayude a nacer, a dejarle nacer y hacerle nacer.

DESDE LA CÁRCEL
(grupo de presos, coordinado por voluntaria de equipo de pastoral, casada, con dos hijos, jubilada, pertenece a grupo cristiano)
    ¡Qué hermosa es la pedagogía de Dios! A pesar del lenguaje empleado, que nos puede parecer duro y angustioso, lo que nos anuncia es un gran acontecimiento de liberación. Hoy 1º domingo de Adviento, empieza un tiempo oportuno y privilegiado para escuchar el anuncio de la liberación de los pueblos y de las personas.

Los presos/as, lo que más desean es liberarse de las rejas de la cárcel. Algunos/as, quizás, para volver a reencontrarse con la misma vida que dejaron antes de entrar. Esta semana, la catequesis nos lleva a anunciarles la verdadera liberación, invitándoles a tener ánimo y deseos de ponerse a la escucha del mensaje del Evangelio, para dejar de estar atados a la dinámica a que les va llevando la sociedad, porque el Señor no nos anuncia el fin del mundo, sino la proximidad del Reino.

Como donde quiera que estemos nos puede llegar el fin, -porque en la cárcel también fallecen los presos/as-, debemos estar preparados, para cuando iniciemos el camino de retorno al encuentro con el Padre, hacerlo con confianza, porque nos fiamos de su Palabra, convencidos de que la actitud del cristiano ante el fin de cada uno, debe ser la esperanza y no el temor.

DESDE LOS ABUELOS
(matrimonio, jubilados, siete nietos, pertenecen a grupo de matrimonios)
Señor, no sabemos ni el día ni la hora, no nos dejes de tu mano pues tu eres nuestro sostén y nuestra fortaleza, sin ti no somos nada y nada podemos. Tú conoces todas nuestras idas y nuestras venidas, nuestras debilidades y nuestras miserias. No permitas que los cantos de sirena de esta sociedad, que, por suerte o por desgracia, nos ha tocado vivir, aparte nuestra mente del fin para el que hemos sido creados, que es gozar de la gloria eternamente en Tu presencia. Ayúdanos, igualmente, a que estos principios e intenciones los sepamos transmitir, en primer lugar a nuestros nietos, que creemos es nuestro principal cometido en esta época de nuestra vida, y después a nuestros hijos y a todos con los que habitualmente convivimos. Que llevemos siempre la cabeza alta y la mente despejada de excesivas preocupaciones, dando testimonio de Ti en todo lugar y situaciones, haciendo nuestro el final de los maravillosos versos de

    Santa Teresa de Jesús: solo Dios basta. Solo así ahuyentaremos de nuestras vidas todas las angustias y temores que el final de nuestros días, lejano o cercano, nos puedan producir. Que el bálsamo de Tu Palabra, leída o escuchada con fervor y guardada en nuestro corazón, impregne nuestro quehacer todos los momentos del resto de nuestras vidas. PAZ Y BIEN PARA TODOS. FELIZ SEMANA.

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA
(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)
    No hemos tenido nunca grandes tragedias en nuestra familia, es decir, tan sólo las que cualquier familia puede contar. Quizás contamos con la muerte temprana de uno de nuestros padres, cuando aún uno de nosotros era un niño de veintidós meses. Cierto es que la ausencia del padre a tan temprana edad marca a la persona. Ante la vida, ante las situaciones que en toda familia van surgiendo, es necesario contar con el apoyo que la fe nos brinda, no ya solo para consolar, sino para vivir llenos de esperanza, llenos del amor de Dios, que supera dificultades y sufrimientos y con los ojos puestos en Él que, a pesar de las circunstancias, nos asegura que nuestra liberación está cerca. En este precioso momento de adviento, de confianza, de dulce espera, queremos, como dice al final del Evangelio del domingo, pedir fuerza para escapar de cualquier cosa que estuviera por venir, por dolorosa que fuera y mantenernos en pie ante el Señor que nos sostiene. Sé que es muy fácil hablar cuando no se viven situaciones angustiosas, pero también hemos sido testigos de familias que han sabido salir adelante frente a los problemas graves que han vivido, llenos de fe en el Hijo del Hombre. Así que esperamos que el Dios que tiene que venir, cuide y mantenga a nuestra familia pase lo que pase.

DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS
(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
    En nuestra parroquia tenemos la suerte de disfrutar de una “misa de familia” a la que vamos con asiduidad -ojo, a veces tenemos que salir de la iglesia para que se relajen un rato ¡son unos trastillos!, si bien cada vez salimos menos. Poco a poco vamos viendo cómo nuestros hijos se van incorporando a la “vida de comunidad”, celebrando juntos y empapándose de valores. Los más pequeños, aprendiéndose los cantos: …Nadie hay tan grande como Tú, Señor,…cantaba el penúltimo de nuestros hijos el domingo por la tarde mientras jugaba. Para nosotros es una forma de enseñarles a tener esperanza, como nos dice hoy el Evangelio, y de saber “cómo pedir fuerzas” y “orar en toda hora”, empezando por cantar a Dios (el que canta ora dos veces).

 
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 21, 25-28. 34-36

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán.

Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad.

Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.

Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.

Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y manteneros en pie ante el Hijo del hombre."

Palabra del Señor
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