Ángel Sanz Arribas, cmf - Miércoles 05 de Agosto del 2009
Señor Jesús, que nos has llamado y nos sigues llamando cada día a seguirte en virginidad, pobreza y obediencia como miembros de tu comunidad de salvación: danos la fuerza de tu Espíritu para responder con fidelidad a tu llamada.
Tú, Señor, que viniste no a ser servido sino a servir, haz que aprendamos a dar sin exigir, a ser sin aparentar, a morir sin ver el fruto de nuestra propia muerte.
Que nos sintamos agradecidos cuando se nos concede el privilegio de ocupar los últimos puestos honrados definitivamente por ti y por tu madre en la entrega humilde por amor.
Que, siguiéndote siempre y sólo a ti, a imitación de María, a quien gozosamente reconocemos por madre, sepamos vivir en actitud permanente de servicio, a gloria del Padre y en unión con todos nuestros hermanos Amén.
EL SEÑOR OS GUARDE.GRACIAS DIOS SIEMPRE SE VALE DE MIL FORMAS PARA HACERNOS COMPRENDER QUE NUESTA MISION ES SERVIR CON HUMILDAD Y HOSNESTIDAD GUIADOS POR EL ESPIRITU SANTO GRACIAS SEÑOR POR ESTA AYUDA QUE HOY ME REGALAS Y LLEGA DESDE EL CIELO LLEGA PRONTAMENTE A MI VIDA A MI SITUACION A MIS DUDAS Y A LO QUE DEBO HACER CON TU GRACIA,TU PODER Y FUERZA JUNTO CON LA VIRGEN MARIA Y TU GRAN AMOR.
EL ABRAZO DE LA PAZ EN CRISTO JESUS.