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Comentario seglar al Evangelio del Domingo del Corpus Christi (22 - Junio - 2014)

Laiconet -

PRIMER PASO: LECTIO
¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Juan 6,51-58

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo." Disputaban los judíos entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?" Entonces Jesús les dijo: "Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo; no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre."

SEGUNDO PASO: MEDITATIO
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LOS NECESITADOS
(hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica

Hace años estuve viviendo en Alemania. Había viajado nueve meses antes para aprender el idioma, y como quería que el aprendizaje fuese lo más rápido posible, opté por matricularme en un curso intensivo para extranjeros. Pocas semanas después, estando en clase, el profesor nos pidió que tratásemos de contarle a los demás qué diferencias observábamos entre nuestra cultura y la alemana. Se suscitó entonces un debate lleno de frases inconexas y palabras ininteligibles, pero eso sí, con una enorme carga comunicativa. Muchas fueron las intervenciones, pero fue una la que me dio bastante que pensar. La realizó una chica africana (no recuerdo de qué país provenía), que no sin dificultad, repitió en varias ocasiones que, lo que más le llamaba la atención de las eucaristías europeas, era que la gente salía triste de los templos y que los pobres se quedaban en la puerta. Pocas veces unas frases tan mal construidas pudieron ser más elocuentes. Inevitablemente evoco sus palabras cada semana cuando acudo a celebrar la eucaristía y dejo en la puerta a varias de las personas sin hogar por las que pedimos unos instantes después durante la celebración. No sé si convendréis conmigo en que resulta cuando menos paradójico que, el Dios de los pobres, deseoso de ser comido y bebido por aquellos que más le necesitan, raramente ve cómo éstos participan del banquete al que nos convida.

DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS
(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)

“El que come este pan vivirá para siempre”.

Es un gozo vivir guiados por Cristo, en comunión con El, sabiendo que quiere lo mejor para nosotros, que es precisamente SU AMOR, nuestra unión con El, que vivamos en su luz.
En nuestra Diócesis es tradición hacer alfombras de sal, flores o arena para la procesión del Corpus. Este viernes iremos con los niños por la noche a echar una mano en la confección de la alfombra de nuestra Parroquia. Para todos, niños y mayores, será una fiesta, un encuentro haciendo “trabajos manuales”. La haremos con dedicación en un esfuerzo colectivo, fijándonos en los detalles para que quede bien terminada, contribuyendo al adorno de las calles de nuestra ciudad. El resultado tendrá una duración efímera, pues tanta belleza quedará pisoteada en minutos, al paso del Cuerpo de Cristo. Es una enseñanza práctica para niños y adultos de entrega de nuestro trabajo bien hecho a Dios, en agradecimiento de todos sus dones. También nos puede ayudar a reflexionar a todos sobre algo que nos pasa a menudo: aunque las cosas a veces no nos salgan en la vida o no tengan continuidad (la alfombra), si Dios está, si frecuentamos la Eucaristía (para los niños el ejemplo vale más que mil palabras), todo tiene más trascendencia y más vida.

TERCER PASO: ORATIO
¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Te damos Gracias a Ti, Señor y Dios nuestro, Todo Bondad,
porque por Amor te haces cercano y cotidiano a nosotros,
y nos alimentas nuestra alma con tu Presencia en la Eucaristía.
Gracias porque habitas en nosotros y eres el Alimento Divino
que fortalece cada día nuestra Fe y nos anima a ser fieles a Ti.
Te damos Gracias, Dios nuestro, Bueno y Misericordioso,
porque con tu Entrega en cada Eucaristía nos ofreces la vida eterna.
Ayúdanos Tú, Dios nuestro, a ser personas entregadas a los demás
para lograr llenar de tu Vida nuestro mundo y a cada hermano nuestro.
Gracias, porque tu compañía Viva y vivificante en cada Eucaristía
nos llena nuestro corazón de tu Vida, Paz, Amor y Esperanza,
y nos ayuda  a recocer y compartir con los demás que Tú, Dios nuestro,
eres el único Camino que de Verdad nos lleva a la Vida plena.
¡Sólo en Ti está la Salvación y sólo Tú puedes Alimentarnos el alma!
Ayúdanos Tú, Dios nuestro Misericordioso, a centrar nuestra vida en Ti,
para llenarnos cada día de tu Amor y de tu Misericordia infinita, y así,
poder compartir la Caridad que Tú nos das, con cada hermano nuestro
que Tú pones en nuestro camino cada día a lo largo de nuestra vida,
para enseñarnos a amar igual que Tú lo haces, y para ayudándonos a destruir
todos nuestros egoísmos y nuestras carencias de servicio a los demás. Amén

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

¿Quién dice el texto?
(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

 

ÚLTIMO PASO: ACTIO
¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

“En verdad, en verdad os digo; si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros”
Ante esta afirmación… entendemos por qué a veces nos sentimos faltos de vida, de energía, de esperanza… La Eucaristía debe ser el eje fundamental de nuestra vida de fe… ¿Y lo es? ¿Es la Eucaristía diaria parte de nuestra vida? ¿Priorizamos celebrar la Eucaristía a todo lo demás? ¿Lo sentimos como lo más importante o surgen excusas “baratas” para ceñirnos al “cumplimiento dominical”?
La invitación para actuar esta semana es esta. Pongamos la Eucaristía en el lugar más importante de nuestras agendas. La repetición de las acciones crea el hábito y con ella viene la necesidad. Seamos capaces de convertir en necesidad absoluta la celebración de la Eucaristía cada día. Busquemos los medios para que así sea. “El que me coma vivirá por mi”.
Dediquemos además durante esta semana huecos de nuestro tiempo para reflexionar por qué la Eucaristía no cautiva a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, por qué no encaja con nuestro momento actual. Al igual que se evolucionó desde la misa en latín a la utilización de las lenguas vernáculas, posiblemente en el tiempo que atravesamos nuestra Eucaristía tiene que seguir evolucionando para acercarse a la gente. Y tal vez nosotros en eso, tenemos algo que aportar.

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