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Comentario seglar al Evangelio del domingo 6 de junio

Coordinadora de Evangelio Seglar -

EL EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 11b-17

Comieron todos y se saciaron

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban.
Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle: "Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado."
Él les contestó: "Dadles vosotros de comer."
Ellos replicaron: "No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío."
Porque eran unos cinco mil hombres.
Jesús dijo a sus discípulos: "Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta."
Lo hicieron así, y todos se echaron.
Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.

Palabra del Señor

NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)
Éste es el único milagro de Jesús narrado por los cuatro evangelistas.
Para la festividad del Corpus, interesa su relación con la Eucaristía: las acciones de Jesús con los cinco panes y los dos peces son las mismas de su última cena pascual (22, 19) y las que hoy día se repiten en la Misa. Además, las primeras comunidades celebraban la Eucaristía sobre esa hora ("caía la tarde"). Con los discípulos de Emaús, el Resucitado repite con el pan los mismos gestos, también al declinar el día (24, 29-30).
La perícopa está enmarcada entre la pregunta que se hace el rey Herodes sobre la identidad de Jesús (¿Quién es éste...? 9, 9) y la que repite el mismo Jesús (¿Quién dice la gente que soy yo? 9,18). Esta acción ayuda a iluminar una respuesta.
Por un lado, varios elementos hacen recordar cómo Dios alimentaba con maná a su pueblo en el desierto. Así Jesús se vislumbra como un nuevo Moisés.
Por otro lado, este milagro y el diálogo previo entre Jesús y los Doce reproducen el milagro del profeta Eliseo y el diálogo con su criado : - ¿Cómo voy a dar de comer con esto [le habían traído veinte panes] a cien personas?. Replicó Eliseo:  - Dáselo, porque el Señor dice 'Comerán y sobrará´ (2 Reyes 4, 43). Así Jesús es visto como un nuevo Eliseo; justo lo que dicen de él la gente, que es un profeta (9, 8.19)
Pero aquí se muestra Jesús como más que Eliseo en dos detalles: Uno, en que no se refiere a la palabra del Señor como hace el profeta, sino a su misma autoridad, con lo que ocupa el puesto de Dios; y dos, si el gesto de Eliseo en aquellos tiempos de hambre muestra la abundancia de Dios; con Jesús, el gesto es de sobreabundancia (se saciaron y cogieron las sobras), realizando así una de las bienaventuranzas que había proclamado (bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados 6,21), lo cual es propio del Mesías o Cristo, como reconocerá Pedro (9,20).
La llegad del tiempo mesiánico podría advertirse en otro detalle. En tiempos de Eliseo, los profetas vivían en comunidades de 50 (2 Reyes 2, 7), como Jesús manda que sea organizada la gente. Para ser profeta era necesario recibir el Espíritu; en el segundo libro de Lucas, la efusión ocurre el día de Pentecostés -el dia 50º- (Hechos 2,1ss)
Por su parte, los discípulos asumen la actitud de servicio a la gente, como enviados de Jesús (se los dio a los discípulos para que lo sirvieran a la gente). "Servir las mesas", como aquí servir los grupos, es una de las misiones en la primera comunidad cristiana (cf. Hechos 6, 2 ss). Es posible que a esa misión que continuará el nuevo pueblo de Dios haga referencia el hecho que sobren tantas canastos como apóstoles.

PARA VER
(por Pachi en www.diocesismalaga.es)

 

DESDE LA SOCIO-ECONOMÍA
(hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
Hay dos actitudes frente a las necesidades de nuestro prójimo: mirar hacia otro lado, como pretendían los discípulos entendiendo que con nuestras escasas fuerzas no podemos hacer nada. La otra es poner todo lo que somos al servicio de la solidaridad. La solidaridad hace milagros, la unión hace la fuerza. Todos lo sabemos. Sin embargo, en estos tiempos duros donde los poderosos (mercados financieros, FMI, élites económicas, etc), con la colaboración de los gobiernos de cualquier signo, exprimen a las clases medias en los países desarrollados y continúan explotando y matando la mano de obra barata y/o esclava del Tercer mundo, debemos dar un paso al frente y decir basta. Debemos cargar con la realidad y denunciar la barbarie que se está cometiendo, apoyar las iniciativas económicas que ponen la persona en el centro. Y todo desde nuestro consumo (compremos lo necesario, lo cercano, lo justo, lo ecológico, lo que esté libre de explotación), desde nuestro ahorro (hasta cuando vamos a seguir confiando nuestro dinero a la banca comercial para que siga ahogándonos), desde nuestra actividad profesional, desde nuestro tiempo libre (para convertirlo en servicio y denuncia).
O nos "partimos y servimos al prójimo" como Jesús propuso a los discípulos, como Él hace en cada Eucaristía, o estamos "condenados" a vivir bajo el yugo del egoísmo cada vez más exacerbado e inhumano. Los cristianos hemos de tenerlo muy claro. Que Dios nos de fuerzas para que así sea.

DESDE LA ENFERMEDAD
(mujer casada, dos hijas, de baja laboral, padece cáncer)
En este evangelio se puede apreciar un mensaje cerrado,ya que empieza y termina de la misma forma: Jesús nos alimenta con su palabra y no sólo nos cura nuestras enfermedades del alma y del cuerpo, sino que además nos sacia. Los cristianos necesitamos acudir a su casa, escuchar su palabra y ver reflejadas nuestras miserias para poder curarlas.
 Jesús no acoge a todos, por el contrario, nosotros somos demasiado egoístas, como los discípulos y queremos desentendernos de aquellos que no nos interesan, de los que no piensan como nosotros, de los que no creen, de los que nos plantean problemas. Sin embargo Jesús nos dice :" dadles vosotros de comer" y El con su infinita misericordia- "tomó cinco panes y dos peces"- obra en nosotros acciones que ni nosotros mismos hubiéramos imaginado: aprendemos a ser compasivos, respetuosos y a ayudar a los que realmente necesitan de ti "...se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente."
 
DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS
(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
“Dadles vosotros de comer”. Seguro que en más de una ocasión nos hemos sentido tocados por estas palabras. Ya sea porque nos piden que organicemos algo, o tiempo, o espacio, o acogida, o dinero,… Nuestras respuestas a veces son generosas y en otras ocasiones egoístas. Como los discípulos, solemos contestar: “No tenemos más que…” (Y añadimos toda una lista de nuestras circunstancias personales, familiares, laborales, etc.). Seguro que también alguna vez hemos respondido que sí y hemos vivido la experiencia que desde el AMOR todo lo que se parte y reparte se multiplica. Educar a los hijos en el compartir, puede que no sea una tarea sencilla, pero sí muy enriquecedora. Comencemos por la lectura de este Evangelio y sigamos por sus juguetes, su ropa, su hucha, sus amigos, sus actividades, su familia…Comeremos todos, nos saciaremos y aún así nos sobrará.

DESDE EL TRABAJO
(hombre, casado, dos hijas, empleado de empresa; el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)
En este tiempo de crisis he escuchado más de una vez una frase a distintos empresarios: "época de crisis es época de oportunidades". Pero hay mucha gente que está perdiendo su trabajo y no encuentra oportunidades. Mucha gente tiene hambre de trabajo y Jesús nos dice: "dadles vosotros de comer". Pero, ¿cómo? Verdaderamente es complicado dar de comer al hambriento cuando no hay comida.
Aún así hay quien encuentra trabajo en este tiempo después de haber estado buscando y no encontrar en el tiempo de bonanza.
Que Jesús actúe por medio de los que tienen posibilidad de crear empleo.

PARA REZAR
(hombre, casado, trabaja, con tres hijos)

Señor, que sobre todo me mueva la necesidad de confiar en Ti,
que experimente el abandono a tu cuidado, a tu Amor...
Porque en ello está mi verdadera Paz, la serenidad más firme...
Cuando me aflijan los temores de no tener aquello que necesito,
que me ponga en tus manos,
cuando crea que algo me falta,
que me aferre a tu Palabra,
cuando sienta que me fallan las fuerzas,
que tenga fe en el Espíritu...
Padre, que no olvide las veces en las que te haces presente en mi Vida,
que experimente cada día la vocación de seguirte, de confiar en Ti...
Que mis dudas y mis miedos se ahoguen en la esperanza de tenerte,
en la certeza de vivir Contigo, y de que estás en mi quehacer cotidiano...
Que te busque, Señor, que recurra a Ti,
que te haga mi refugio, mi aire, mi sostén...
Que se alienten mis pasos en la confianza de tu Espíritu.


(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

¡Gracias, Dios Padre Bueno, porque Tú eliges
habitar dentro de nosotros y en cada corazón!
Te damos Gracias, Dios Padre nuestro,
porque te haces presente entre nosotros
a través del Pan y el Vino de la Eucaristía,
y en cada persona que entrega su vida por amor.
Dios nuestro, haz que el misterio de tu Vida Entregada,
de tu Cuerpo que se hace Alimento de Vida
y de tu Sangre que nos Salva cada día,
nos haga capaces de entregarnos al mundo
para que todos nuestros hermanos puedan
conocerte, amarte y alimentarse de Ti en cada Eucaristía,
en la que Tú nos ofreces la Vida eterna y la Salvación plena.
Dios Padre nuestro, ayúdanos a ser imagen
de tu Misericordia y Ternura derramada al mundo,
para poder dar de comer a todas las personas que necesitan ayuda.
Amén.



PARA VIVIR ESTA SEMANA
(matrimonio, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Cuando vemos los muchos problemas que hay en el mundo, (no solo el lejano, sino el que nos rodea) la mayoría de las veces pensamos que no podemos hacer nada porque no está a nuestro alcance. O lo que es peor, nos excusamos y hacemos callar a nuestra conciencia, con ayudas mínimas, que creemos que reflejan nuestra bondad y que no hacen más que dejar entrever nuestra mediocridad.
Os proponemos que no permitáis que deje de resonar en vuestro interior la frase de Jesús “dadles vosotros de comer”. Él dice que lo hagamos con lo que tengamos, con nuestros “poquitos panes y peces”, con nuestro pocos medios, dones, o talentos… Pero para lograr tener el valor para enfrentarnos a lo que parece disparatado o imposible hemos de aprender a mirar con los ojos de la fe, con los ojos del Reino. Solo desde esa fe, capaz de mover montañas, solo desde nuestra disponibilidad y confianza más absoluta, podrá Dios ir obrando cada día, milagros, a través de nosotros. Y solo tendremos ese abandono en manos del Padre, para que sea Él quien obre lo imposible, si sentimos como nuestro el dolor del otro, si no tratamos de despedirlo para que vaya a buscar su alimento o lo que necesita a otro lugar… Estamos llamados a amar hasta que nos duela, a darnos y repartirnos,  porque Jesús así lo hizo.
Pongamos TODO lo que tenemos al servicio de los demás; no lo dejemos para mañana. Vayamos a lo concreto, a lo real, a lo máximo. Tratemos de ser pan para los demás, de partirnos y repartirnos para cubrir sus necesidades. Y Dios multiplicará nuestras obras de amor, el bien que hagamos.


PARA CANTAR
(mujer, casada, una hija, trabaja, cantaautora, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

Me admira enormemente este milagro de la multiplicación de los panes y los peces... del que soy testigo cada vez que participo en la Eucaristía.
Hoy, quiero regalarles una oración de  que la Hermana Glenda ha musicalizado.

Una oración preciosa para después del participar en el Banquete Eucarístico.

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icono etiquetas etiquetas : panes, peces, milagro,
icono comentarios 1 comentario

Comentarios

camila camila
el 6/6/11
el señores todo poderoso
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