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Comentario seglar al Evangelio del domingo 16 de mayo 2010, VII de Pascua

LaicoNet -

 

EL EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 46-53  

 

Mientras los bendecía, iba subiendo al cielo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. 

Vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto." 

Después los sacó hacia Betania y, levantando las manos, los bendijo. 

Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo. 

Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios. 

NOTAS BÍBLICAS: (por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Es el final del Evangelio de Lucas. Este texto tiene dos partes. La segunda es la ascensión del Señor al cielo.

La primera empieza intempestivamente, en medio del último discurso de Jesús. El contexto es el encuentro del Resucitado con los Once y los demás discípulos, al final del día de la resurrección.

Jesús les comunica su legado: lo predicho en la Biblia se ha realizado en Él, el grupo es testigo de ello, han de anunciar el perdón en nombre de Él, este anuncio será universal aunque empezando por la ciudad santa, donde han de esperar el Espíritu prometido.

La ascensión es una separación de ellos y una subida al Padre. Acaece fuera de la ciudad, cerca de Betania, donde planeó su entrada en Jerusalén, cerrando así el ciclo. Sus discípulos vuelven allí  como les indicó Jesús, "con gran alegría" -aquella que al principio los ángeles anunciaron a los pastores de Belén-. Se dirigen al templo, donde acaba el evangelio, el mismo lugar donde empezó con Zacarías, el padre de Juan Bautista. Allí bendicen a Dios, como Jesús los bendijo al ascender al cielo.

PARA VER

(Autorizado por el autor, Pachi en www.diocesismalaga.es)

 

COMENTARIOS DE SEGLARES

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

 

DESDE LA SOCIO-ECONOMÍA

(hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)

 

Todos hemos experimentado alguna vez la sensación de que, después de un tiempo de vida cristiana más intensa (en cualquier aspecto), Jesús vuelve a alejarse de nosotros, o más bien, nosotros nos alejamos de Él. Los discípulos tuvieron que entender, después de las apariciones, que Jesús, aún sin aparecer, seguía con ellos.

Por nuestra parte, nosotros hemos de vivir y experimentar de que en todo momento y situación Jesús nos "enviará lo que su Padre ha prometido". Y nos lo enviará sin que hagamos nada, por puro don. Esta es la gran gloria de Dios: que se nos dona por puro don, por puro amor a sus criaturas, por un deseo infinito de hacernos plenos. ¿No deberíamos dar gracias a Dios continuamente como los discípulos?

Sin embargo, en nuestra sociedad muchos cristianos vivimos con perplejidad y gran sufrimiento como los amos del mundo (grandes grupos financieros) primero hundieron la economía, que luego hundió a los países y que finalmente han obligado a los gobiernos recortar el gasto social (véase en Grecia y ahora en España). Frente a esta realidad (de sufrimiento y muerte), Jesús nos asegura que es posible vivir y actuar desde otros parámetros. Si estamos a la escucha, podremos ver donde sopla el Espíritu y unirnos a él para la construcción del Reino. Denunciemos, compartamos, construyamos la economía desde una visión cristiana. En este sentido es muy recomendable leer y poner en práctica la encíclica Caritas in Veritatis.

 

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer casada, dos hijas, de baja laboral, padece cáncer)

 

Este domingo el evangelio nos muestra la Ascensión de Jesús a los cielos. Una vez que  Jesús termina su cometido en la tierra , se va a la casa del Padre. Ahora es el momento de que nosotros actuemos aqui en la tierra, poniendo en práctica todas sus enseñanzas: la más importante el derramar amor allá por donde pasemos. Sólo si cumplimos su primer mandamiento seremos capaces de entender el devenir de este mundo, lleno de tantos contratiempos  tan difíciles de aceptar y comprender. Además este mes de mayo es ideal para apoyarnos en su madre, la Virgen, quien de manera callada y humilde supo apoyar la labor de Jesús en la tierra.

Si nosotros llevamos una vida de acuerdo con el evangelio de Jesús seremos también merecedores de un puesto en la casa del Padre.

 

DESDE LOS ABUELOS

(matrimonio, jubilados, ocho nietos, pertenecen a grupo de matrimonios)

 

Qué gran dificultad la de los primeros cristianos, tuvieron que superar el fracaso de la Cruz y de que se abriera paso la fe en la Resurrección. Ellos fueron testigos de todo.

Jerusalén y el templo ocupan, hasta el final, un lugar central. San Lucas deja a los discípulos de Jesús en la ciudad santa y concretamente en el templo. Desde ahí comienza a extenderse la Buena Nueva.

El hecho de la Ascensión, nos ayuda a distinguir con claridad el “tiempo de Jesús” y el “tiempo de la Iglesia. La subida de Jesús a Jerusalén, realizada por obediencia al Padre y para salvarnos, culmina ahora: es la subida de Jesús hasta Dios; Jesús vive y está junto al Padre con su misma gloria.

Nuestra meta debe ser alcanzar el mundo de Dios y vivir en comunión con El.

Esta semana, Señor, queremos pedirte, de una manera muy especial, por nuestra nieta, la mayor de los ocho que tenemos, de momento y por todos los niños que, como ella, hacen, a lo largo de este mes de Mayo, la PRIMERA COMUNIÓN, para que Tú guíes sus pasos y te amen. Que estén siempre cerca de Ti y de los hermanos más próximos y necesitados y que sientan como suyas esas necesidades. Contigo, Señor, todo es posible.

 

DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS

(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)


¿Cuántas veces en el corre y acelera de todos los días somos hasta agrios con nuestro hijos? “¡Recoge tu cuarto! ¿Ya hiciste la tarea? ¡Cómete el potaje! ¡Date prisa que llegamos tarde al colegio! ¿Todavía estás así?” Jesús siempre nos está bendiciendo. Entre otras cosas siempre está diciendo cosas buenas de nosotros. Quizás en casa también debamos cambiar el chip y cuidar nuestras conversaciones. Puede ser una buena forma de ser testigos del Resucitado haciendo lo que él hace: bendecir. Es frenar en nuestro cansancio y ser amables (aunque algunas veces nos saquen de quicio). “¡Te va a gustar cuando tengas el cuarto recogido! En cuanto termines la tarea jugamos un rato los dos. ¡Qué organizado has sido! Me gusta lo amable que eres con los compañeros. Qué detalle has tenido. Me gusta tu optimismo o tu curiosidad hacia lo que vivimos.” Tenemos la suerte de que siempre podemos volver a empezar, y más con la fuerza y los dones del E. S.

 

PARA REZAR

(hombre, casado, trabaja, con tres hijos)

 

Que me sienta llamado a ser testigo,
que tenga fuerza para dar y ser testimonio de tu Palabra,
de Tu Vida, de tu Obra...
En la rutina de cada día, en lo cotidiano,
en lo ordinario, en lo sencillo, en lo extraordinario...,
Que te hagas presente a través de mí,
que estés conmigo, que estés en mí,
que guíes mis pasos, que acompañes mis actos,
que me sostengas...

Conociéndote, Padre, que mi alegría supere mis miedos,
Estando conmigo, que mis temores cedan ante la certeza de que me cuidas...
Estando presente en mi Vida, que mis actos sean luz para quienes te buscan...
Sólo contigo,
Sólo sintiéndote en mí...
Que me llene, Señor, tu bendición,
y que así, yo sea bendición para quienes me rodean;
que tu Vida rebose en mí,
para mostrar tu Palabra a los demás...
Que tu Mensaje, tome forma en mí,
para que el mundo vea que caminas junto a nosotros...
Que mis ansias de controlar lo que me pase, de saber el siguiente paso,
cedan al abandono en tu voluntad,
a la confianza de ser querido y de quererte.

 

(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

 

Te damos Gracias, Dios Padre Bueno,
porque Tú nunca nos abandonas,
y porque siempre permaneces con nosotros
a través del Espíritu Santo que Tú nos envías.
Gracias, Dios Padre Bueno, 
porque Tú nos bendices cada día
y nos llenas de esperanza y alegría,
para transmitirla a las personas que nos rodean.
Te pedimos, Dios Padre nuestro, 
que la fuerza de tu Espíritu nos aliente, 
que penetre nuestros corazones
y que nos transforme en verdaderos testigos tuyos,
y de todo lo que Tú nos enseñas cada día.
¡Que la Luz de tu Espíritu nos ilumine
para discernir con claridad tu Verdad 
y ser capaces de mostrarla al mundo!
Dios Padre Bueno, Tú que eres Misericordioso,
conviértenos en evangelizadores de tu Amor
y en personas comprometidas con la causa de tu Reino.
Amén.

 

PARA VIVIR ESTA SEMANA

(matrimonio, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)


Todos sabemos que Jesús padeció, que resucitó... Todos sabemos que nos envía a ser sus testigos, a predicar en su nombre para la conversión de los pueblos. Todos sabemos que no estamos solos, que Él nos acompaña, que nos envía la fuerza de su Espíritu… Sabemos todo esto. Creemos en ello… Pero qué difícil nos resulta en ocasiones hacerlo vida puesto que esto requiere ir en contra del mundo que nos rodea. La sociedad en la que estamos inmersos nos exige unos parámetro de vida, basados en “el tanto tienes, tanto vales”. Regirse por otras “reglas” y desentonar no está bien visto, ni es aceptado… Y el cristiano, para vivir la radicalidad del Evangelio, tiene que desentonar, ir contra corriente, tener como objetivo “el ser”… Ese fue el ejemplo que Jesús nos dio. Eso es lo que se nos pide a nosotros enviados a su misma misión.

 

Os invitamos durante esta semana a modificar vuestro proyecto de vida, desde las claves de la resurrección, sintiendo la fuerza del resucitado… Para evitar llegar a ser cristianos “de boquilla”, “light”, “mediocres”… os proponemos que cada día en nuestra oración nos cuestionemos, sobre nuestro modo de ser testigos, sobre nuestra forma de hacer vida la Palabra, sobre el modo que tenemos de hacer nuestra la misión que Cristo resucitado nos encomienda. Intentemos llegar a acciones concretas, a cambios determinados, a propósitos claros y realistas… Y desde esas reflexiones dejémonos bendecir por Dios en lo que nos suceda cada día (mirado desde la fe, hasta lo que puede ser a los ojos del mundo un pesar, se convierte en bendición, si se vive por, para y desde Dios)

 

Bendigamos cada día con alegría a Dios, que nos reviste de la fuerza que viene de lo alto; alabémoslo cada mañana al levantarnos y/o cada noche al acostarnos.

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