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Comenario Seglar al Evangelio del Domingo 12 del Tiempo Ordinario (21-Junio-2009)

LAICONET -

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Marcos 4,35-40 
¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!

Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: "Vamos a la otra orilla." Dejando a la gente, se lo llevaron en la barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciéndole: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?" Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: "¡Silencio, cállate!" El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: "¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?" Se quedaron espantados y se decían unos a otros: "¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!

DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA
(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)

En estos tiempos tan convulsos, hay familias que lo están pasando realmente mal, porque alguno pierde su trabajo y no pueden hacer frente a todos los gastos que tenían. O cuando hay algún familiar enfermo del que ocuparse y que no te deja hacer planes más allá de esta semana y parece que tu vida se te está yendo entre visitas al médico y estas tardes tan bonitas de Junio, metidos dentro de una habitación cuidando de una persona a la que quieres, pero que ha perdido las ganas de vivir. Y además, muchas de estas cuestiones que vas viviendo en familia, afectan a la vida matrimonial, afectan a la pareja, que sin tiempo para ni siquiera poderse mirar a los ojos, porque éstos se cierran de puro cansancio, notan que el agua inunda la barca de su hogar, la barca de su vida familiar y entonces maldices a Dios porque eres incapaz de soportar tanta presión y notas que te ahogas y hasta que te falta el aire. “¿Es que acaso te importa Señor que nos hundamos?” Vivir así es de superhéroes y nosotros creemos que la fuerza, los “super poderes” , para calmar el viento, y las aguas , viene de la fe que el Espíritu Santo nos da, fuerza que nos devuelve la serenidad perdida, la calma, el aliento para seguir adelante, la valentía para afrontar todas las situaciones.

DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS
(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)

Por cada uno de nuestros hijos –como todos los padres- pasamos inquietudes: cuando el bebé no coge peso o se enferma mucho; cuando alguno tarda en caminar; cuando tiene dificultades para hablar; cuando comienzan el colegio por si se adaptarán bien al mismo; cuando se le traban las matemáticas; cuando comienzan una amistad; cuando están en la adolescencia; cuando les decimos “no” aunque el entorno les diga si (no a tener un móvil, no a chatear sin el conocimiento ni la edad adecuada, no a  salir hasta horas que no corresponden con su desarrollo, no a ver en la tele series que son una basura, mejor apagarla…); cuando pensamos en el futuro de todos y en especial de nuestro hijo con discapacidad intelectual… ¿Aún no tenemos fe? Si en la barca de nuestra vida navegamos con Jesús, ¿por qué hemos de temer?

DESDE EL TERCER MUNDO
(matrimonio con un hijo, voluntarios de ONG en país musulmán, trabajan en la misión, pertenecen a comunidad cristiana)

En nuestros días esa tempestad que asusta a los discípulos en medio del mar son todos los problemas y todas las situaciones de angustia en las que nos podemos encontrar día a día. En esos momentos tendemos a exigir a Dios que se ponga de nuestra parte y nos ayude a solucionar esas situaciones, pero lo que deberíamos hacer es confiar en que está con nosotros y tener aún más fe en esos momentos. Debemos mantener una postura activa ante la adversidad y confiar en el Padre, pues de esa manera no temeremos ninguna tempestad por fuerte que parezca. En nuestro trabajo diario se nos presentan situaciones de “tempestad” en las familias con las que trabajamos que vienen a presentarnos sus problemas, siempre que se actúa con serenidad y con calma, al modo que lo hace Jesús a bordo de la barca, se han resuelto de manera más satisfactoria esos problemas, mostrarnos serenos ante las situaciones complicadas hace que quienes las sufren  le resten importancia.
Debemos tener claro que Jesús está siempre con nosotros, en los malos momentos nunca estamos solos. ¡Que Dios nos haga sentir su presencia en los malos momentos y así darnos fuerzas para remar MAR ADENTRO!

DESDE LO SOCIAL
(hombre, casado, espera tercer hijo, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)

Cuantas veces sentimos que las circunstancias nos pueden y nos superan. Actualmente vivimos un "huracan" llamado crisis financiera-económica-social. Muchos hermanos nuestros no encuentran trabajo, están endeudados, cierran sus negocios, y en los paises más pobres pasan aún más hambre. Ante esta deblaque y la respuesta de los poderosos (apoyar a los causantes del "huracan" en vez de a la víctimas) muchas veces nos sentimos inermes. Es, también, en estas circunstancias cuando Jesús nos dice: "¿Por que sois tan cobardes" ¿Aún no teneis fe?" Si tuvieramos fe podriamos hacer grandes cosas: cambiar nuestra forma de vida para cambiar el mundo, para ser testigos de Su Amor, para contagiar otra forma de ver la vida y la crisis. Toda crisis es una oportunidad para parir algo nuevo (en la vida personal y en la vida colectiva). Aprovechemos cada instante para demostrar que ante la adversidad esta el ingenio amoroso para poner en prácticas nuevas solidaridades y para cambiar aquello que nos oprime: unos valores y un sistema social y económico basado en la avaricia. Actuar, precisamente ahora, desde otros parámetros como la gratuidad, la confianza y la solidaridad más radical en todos los ámbitos de nuestra vida, es la oportunidad que tenemos los cristianos de aportar nuestra novedad a este mundo sufriente.

DESDE LAS PERSONAS SIN HOGAR
(hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica)

Ponerle un rostro a la pobreza ha transformado mi fe. No he llegado a cuestionarme la existencia de Dios, pero sí que enterré hace tiempo la idea del Dios Todopoderoso tradicional. Cuando te enteras de las injusticias que cada día tienen lugar en nuestro mundo y sabes que a solo unos pasos de tu casa varias personas malviven en la calle y pasean sus desgracias sin que nada ocurra, te preguntas por qué motivo Dios no actúa. Es entonces cuando te interrogas por muchas cosas y descubres al Dios más profundo, al que pareciera que dormitase en la barca ajeno a todo, pero al que sin embargo encuentras siempre que lo necesitas y en medio de las miserias humanas. Es un Dios humilde, que nació en un pesebre no por casualidad, que pone todo su empeño y esfuerzo en cambiar la situación de miles de personas y que te pide que le ayudes. Un Dios que nos dice que, con fe, podremos mover montañas, que por alguna extraña razón sigue confiando en ti y que te pasa la responsabilidad de luchar con él para cambiar desde ya mismo las cosas, pues apremia aliviar el dolor de los que más sufren.

DESDE EL TRABAJO
(matrimonio, ambos  empleados de empresa;  pertenecen a comunidad cristiana)

Hoy en día es fácil estar en la situación que nos pinta este Evangelio. Una tormenta, estamos en una barca que no se está quieta y podemos perder fácilmente el equilibrio. Desde el punto de vista laboral sabemos que se están perdiendo muchos puestos de trabajo, tenemos amigos que están en desempleo, resulta difícil encontrar otro trabajo, la televisión nos bombardea con este tipo de noticias, las charlas con los compañeros son pesimistas... nos encontramos con miedo en medio de la tormenta, como los apóstoles, y posiblemente como ellos le pidamos a Jesús que nos ayude.

Justo ahora que nos encontramos en esta situación yo me "descuelgo" del trabajo pidiendo una excedencia para cuidar de mis hijas y este miedo se me mete en el cuerpo de vez en cuando. Es gracias a la oración que mantengo la confianza y pienso que no debo dejarme llevar por el miedo y dedicarme a lo realmente importante en este momento en mi vida.

LAICONET

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