icono estrella Nº de votos: 0

Carta de Buenafuente noviembre, 2008

Monasterio Buenafuente del Sistal (Guadalajara) -
Queridos amigos:

    Quisiéramos empezar esta carta dando las gracias porque nos hemos sentido muy acompañadas por vuestras oraciones durante nuestros Ejercicios espirituales. Han sido días intensos de oración, de “buscar el Rostro del Señor” en nuestra propia vida, de encontrarnos con nosotras mismas, con el proyecto de Dios y con la respuesta que le damos tanto personal como comunitariamente. Damos gracias a Dios, por habernos proporcionado el acompañamiento de Monseñor D. Damián Iguacen, que ha dirigido estos ejercicios. ¡Ahora nos toca llevarlos a la práctica! Seguid acompañándonos con vuestra oración.

    Acabamos de celebrar dos fiestas importantes en nuestro calendario litúrgico: el día de Todos los Santos y el de los Fieles difuntos. A veces nos puede pasar muy desapercibido el acompañamiento de los Santos y su intercesión, e incluso nuestra piedad e intercesión por los fieles difuntos. Debemos recordar lo que la Iglesia nos propone y que con mucha facilidad olvidamos en el día a día y lo dejamos exclusivamente para el día indicado. La Iglesia nos dice: -“que a los fieles que visiten devotamente el cementerio y oren aunque sólo sea mentalmente por los difuntos, se les concede indulgencia, aplicable a las almas del purgatorio, del 1 al 8 de noviembre, plenaria cada día y parcial los demás días del año”-.

    Hermanos, no dejemos de rezar por los difuntos, quizás sea ese el pequeñito grano de arena que podamos poner nosotros aquí en la tierra, para que nuestros hermanos gocen plenamente de la misericordia infinita de Dios Padre y le vea cara a cara. No lo dejemos sólo para el día de los difuntos, que nuestra oración diaria vaya dirigida también a interceder por ellos.

    Y para terminar, no quisiéramos olvidarnos, en la víspera de la fiesta de la Beata María Rafols, de nuestras hermanas de la Caridad de Santa Ana; nos unimos a su acción de gracias y especialmente pedimos la intercesión de la Beata María Rafols para que sean muchas las jóvenes que sigan sus pasos de caridad y las hermanas que viven ya su carisma y consagración al Señor, se sientan animadas y fortalecidas en su amor primero y se entreguen del todo al Señor y a los hermanos. Especialmente encomendamos a las hermanas de Santa Ana que viven aquí, junto a nosotras, en Buenafuente. ¡Gracias y feliz día, hermanas!

Unidas desde la oración y el cariño.
Vuestras hermanas de Buenafuente.
Si te ha gustado, compártelo:
icono etiquetas etiquetas :
icono comentarios Sin comentarios

Comentarios

escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.