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Caminar cada día con corazón.

Juan Carlos Martos, cmf (IRIS DE PAZ) -
    Para el cristiano, cada nuevo día debería ser una buena ocasión para alabar a Dios por tantas y tantas cosas con que nos regala a diario. Sin embargo, resulta difícil  lograr que  nuestro corazón sea consciente de este hecho. El ejemplo de María, que vivía al máximo cada instante, puede arrojar alguna de luz sobre las sombras de la monotonía y de la pesadez.

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Símbolos a utilizar: Reunida la familia en torno a una imagen o estampa del Corazón de María. Como signo se puede colocar un almanaque o calendario, un reloj, un diario.... elementos que signifiquen el tiempo de cada día. Puede ponerse un suave fondo musical durante la celebración. Conviene respetar los tiempos de silencio señalados.

INTRODUCCIÓN AMBIENTAL

Dicen que los perros y los gatos bostezan cuando tienen hambre o sueño. Lo malo es que los hombres muchas veces bostezamos ante el maravilloso espectáculo de la vida de cada día Y es que, desgraciadamente, una de las enfermedades comunes más difíciles de curar es el aburrimiento. Nuestra vida ordinaria está entretejida por la estabilidad la monotonía, la repetición... Por eso, con frecuencia, se ve infectada por el aburrimiento. De ahí la somnolencia de la rutina o el convertir lo más grande -el trabajo, el amor, la fe, la familia, la amistad..- en insana costumbre mecánica, que aplasta la ilusión. Hoy venimos a pedir a Santa María de la vida diaria de Nazaret que nos enseñe el sentido de la "vida oculta" y que nos rescate de la cultura del bostezo y de la tristeza.

LOS "MISTERIOS" DE CADA DÍA SALUDO INICIAL:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén

ORACIÓN (quien dirige):

Virgen María, Corazón Inmaculado, déjanos llamarte "Santa María de cada día". Porque lo eres. Atenta siempre al acontecer de cada día, intentabas descubrir el designio de Dios en las cosas diarias y hacer cada día su voluntad. Enséñanos a vivir cada día, a aprender bien la "teología de cada día", a dar importancia a las cosas pequeñas de cada día. Que nunca nos tome por sorpresa el desconcierto de la costumbre. Muéstranos cómo se hacen nuevas todas las cosas. Concédenoslo de tu Hijo, Jesús, nuestro hermano y amigo.

MISTERIO DEL PAN DE CADA DÍA:

Un lector.

«Un día mientras estaba Jesús enseñando a sus discípulos a orar entre otras cosas les decía:Padre.... danos hoy nuestro pan de cada día.» (Lc 11,3).
(Silencio).

María, te pedimos que no nos acostumbremos a la rutina. Que no nos cause hastío y desgana el "maná" que a diario hace descender el Señor sobre nosotros en esa copiosa lluvia de gracias y regalos que significa el vivir de cada día.
Cada día es posible sentir un renovado gusto por el pan cotidiano que Dios nos da y

INTRODUCCIÓN AMBIENTAL

Dicen que los perros y los gatos bostezan cuando tienen hambre o sueño. Lo malo es que los hombres muchas veces bostezamos ante el maravilloso espectáculo de la vida de cada día Y es que, desgraciadamente, una de las enfermedades comunes más difíciles de curar es el aburrimiento. Nuestra vida ordinaria está entretejida por la estabilidad la monotonía, la repetición... Por eso, con frecuencia, se ve infectada por el aburrimiento. De ahí la somnolencia de la rutina o el convertir lo más grande -el trabajo, el amor, la fe, la familia, la amistad..- en insana costumbre mecánica, que aplasta la ilusión. Hoy venimos a pedir a Santa María de la vida diaria de Nazaret que nos enseñe el sentido de la "vida oculta" y que nos rescate de la cultura del bostezo y de la tristeza.

LOS "MISTERIOS" DE CADA DÍA SALUDO INICIAL:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén

ORACIÓN (quien dirige):

Virgen María, Corazón Inmaculado, déjanos llamarte "Santa María de cada día". Porque lo eres. Atenta siempre al acontecer de cada día, intentabas descubrir el designio de Dios en las cosas diarias y hacer cada día su voluntad. Enséñanos a vivir cada día, a aprender bien la "teología de cada día", a dar importancia a las cosas pequeñas de cada día. Que nunca nos tome por sorpresa el desconcierto de la costumbre. Muéstranos cómo se hacen nuevas todas las cosas. Concédenoslo de tu Hijo, Jesús, nuestro hermano y amigo.

MISTERIO DEL PAN DE CADA DÍA:

Un lector.

«Un día mientras estaba Jesús enseñando a sus discípulos a orar entre otras cosas les decía:Padre.... danos hoy nuestro pan de cada día.» (Le 11,3).
(Silencio).

María, te pedimos que no nos acostumbremos a la rutina. Que no nos cause hastío y desgana el "maná" que a diario hace descender el Señor sobre nosotros en esa copiosa lluvia de gracias y regalos que significa el vivir de cada día.
Cada día es posible sentir un renovado gusto por el pan cotidiano que Dios nos da y Santa María, enséñanos a no perder las ocasiones y las oportunidades para perdonar. Jamas se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a ti haya sido abandonado. Tú que siempre eres camino de retorno, mano tendida de Dios Padre, estampa en nuestro corazón tus sentimientos y tus gestos y haznos entender que el verdadero amor cuida, busca soluciones y arreglos, no se resigna a dejar al otro en el mal. El corazón humano nos lo hicieron de carne y no de acero. Por ello, que sepamos que las únicas armas verdaderas contra el mal son el perdón y la sonrisa. Y juntas producen la ternura. (Pausa breve).

Todos: Dios te salve, María

MISTERIO DE LA PRESENCIA DE CADA DÍA:

Dijo Jesús: «Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.»(Mif 28,20). (Silencio).

Jesús estará con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. El no faltará nunca de nuestra vida. Cada día, por lo tanto, podemos tener una cita, un encuentro con el Señor. Santa María del "recodo", muéstranos cada día a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Haznos entender que nada de lo que sucede es malo para el hombre bueno. Que lo sepamos reconocer sobre todo en los recodos oscuros de la vida, en medio de los acontecimientos malos y buenos, cuando hace sol y cuando es de noche y hace frío. (Pausa breve).

Todos: Dios te salve, María

CONCLUSIÓN

ORACIONES ESPONTANEAS. (Se deja un tiempo para que los participantes puedan hacer peticiones espontáneas por intercesión del Corazón de María).

ORACIÓN:

Corazón Inmaculado de María, nuestra Señora de cada día, tú que viviste un larguísimo período de vida ordinaria con Jesús, enséñanos a descubrir lo extraordinario de Nazaret.
Enséñanos a pasar por el mundo sin protagonismos, sino como "uno cualquiera", como pasó Jesús. Y haz que nuestra vida llegue a estar escondida con Dios en Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Se termina recitando juntos la Salve (o un canto a la Virgen María: "Ven con nosotros a caminar...").
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