icono estrella Nº de votos: 0

Argentina - EEUU: Críticos amores bilaterales.

Daniel E. Benadava. -
Si bien es cierto que, en líneas generales, el actual gobierno argentino parece tener serias dificultades para poner en marcha políticas que, siendo coherentes entre si, sean capaces de generar una sensación de credibilidad en la población;  en particular resulta llamativa la “ambivalencia” que tienen las relaciones bilaterales que la Presidencia de la República Argentina establece con su par estadounidense.

Una valija que sembró “800.000 dudas”.

El pasado el pasado 4 de agosto de 2007 se escribió un nuevo capítulo de la larga historia de “crítica y amor” que, entre la Argentina y los EEUU, se desarrolla desde hace tiempo.

En efecto en la fecha señalada con anterioridad el Sr. Guido Alejandro Antonini Wilson, quién tiene la ciudadanía venezolana y estadounidense, fue “sorprendido” mientras intentaba ingresar a la República Argentina – en un charter contratado por la empresa estatal venezolana ENARSA - con una valija que contenía 800.000 dólares que, de acuerdo a lo planteado por el Sr. Wilson, iban a ser utilizados para realizar una transacción inmobiliaria.

Ante este hecho, que tenía como protagonista a un ciudadano estadounidense, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de los EEUU tomó cartas en el asunto y, a comienzos de diciembre de 2007, esbozó la hipótesis ante la justicia de su país de que los 800.000 dólares, que contenía la valija que le fue incautada al Sr. Antonini Wilson, iban a ser destinadados para financiar la campaña electoral de la actual presidenta argentina Cristina Kirchner.

“Crítica” argentina hacia los EEUU.

Estas “acusaciones” realizadas por el FBI provocaron, casi en forma inmediata, que la presidenta argentina Cristina Kirchner, mientras realizaba un acto público en la Casa de Gobierno a mediados de diciembre de 2007, planteara - en clara alusión a los EEUU -: “Hay basurales de la política internacional que más que indicar crecimiento y desarrollo indican tragicómicamente la involución del desarrollo de las relaciones internacionales”

Así mismo, la primera mandataria argentina destacó: “En esta forma de operar en la política regional - los EEUU - no van a tener resultados - ya que ellos - más que países amigos, quieren países empleados y subordinados”.

Y, por último, en el mencionado acto la presidenta argentina concluyó: “Voy a seguir afirmando nuestra relación de amistad con nuestros países latinoamericanos, también con Venezuela. Voy a seguir afirmando la necesidad de profundizar y ampliar el MERCOSUR”.

“Amor” argentino hacia los EEUU.

Pero, con la misma rapidez con que transcurre una tormenta de verano, a fines de enero del presente año Cristina Kirchner se reunió a solas con el embajador norteamericano Earl Wayne durante más de una hora, con el fin de “distender las relaciones bilaterales entre los EEUU y la Argentina”.

Después de dicha reunión el estadounidense Earl Wayne planteó con la presidenta argentina habían “hablado sobre la importancia de la relación bilateral entre Argentina y Estados Unidos y sobre el compromiso compartido por ambos países para trabajar fuertemente y en forma conjunta a fin de fortalecer dicho vínculo”.

Por su parte, el Jefe de Gabinete de la República Argentina, Alberto Fernández, afirmó que la Presidenta “expresó lo que a ella le había parecido un agravio gratuito” y, así mismo, consideró que la reunión fue “un paso necesario para ordenar una relación que había sido desordenada”.

Por último, y procurando re establecer el “espíritu de amistad” que - supuestamente - existe entre la Argentina y los EEUU, el pasado 21 de febrero Cristina Kirchner mantuvo una reunión, en su despacho presidencial, con congresistas de los EEUU.  De dicho encuentro, que se prolongó durante aproximadamente una hora, también participaron Jorge Taiana - canciller argentino -, Alberto Fernández - jefe de Gabinete -, Jorge Timmerman - embajador argentino en EEUU - y Earl Wayne - embajador norteamericano en Argentina -.
 
Al término de la citada reunión, el legislador estadounidense Eliot Engel planteó: “La reunión con la Presidenta fue excelente, en mis 20 años que he sido miembro del Congreso nunca tuve una reunión mejor y tan agradable”;  y concluyó diciendo que en la figura de Cristina Kirchner había encontrado “una de las líderes regionales más impresionantes”.
 
Entre la crítica y el amor, la ambigüedad.

Por lo expuesto hasta aquí, quizás, puede concluirse que las relaciones bilaterales que el gobierno argentino establece con su par estadounidense resultan un tanto “ambiguas” ya que, mas allá de las comprensibles “idas y vueltas” que tienen los políticos en sus discursos, resulta sumamente dificultoso encontrar “coherencia” alguna en la relación que la presidenta argentina establece con los EEUU.
 
En efecto, muchos analistas políticos consideran que la política internacional argentina es demasiado ambigua ya que, mientras que declara su amistad con Hugo Chávez y compara a los EEUU con un “basural de la política internacional... que quiere a países subordinados y empleados”, en forma paralela Cristina Kirchner “desanda” sus palabras y, reuniéndose con Earl Wayne y con congresistas estadounidenses, realiza todo lo que está a su alcance para distender las relaciones con los EEUU.
 
Ahora bien esta cuestión, sumada a las no pocas paradójicas y contradictorias políticas que implementa el gobierno argentino, esta generando en la población de la República Argentina un estado de progresivo escepticismo político que, en no pocos hombres y mujeres del citado país, genera crecientes sensaciones de malestar, incertidumbre y desazón.
Si te ha gustado, compártelo:
icono etiquetas etiquetas :
icono comentarios Sin comentarios

Comentarios

escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.