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115. El misterio de la Iglesia

Alfredo María Pérez Oliver, cmf -

El Capítulo primero de la Constitución dogmática sobre la Iglesia esta encabezado por este epígrafe: El misterio de la Iglesia.

La tercera acepción de la RAE de la palabra misterio dice: “Cualquier cosa arcana o muy recóndita, que no se puede comprender o explicar.” Coincide con la expresión popular “Esto es un misterio no hay quien lo entienda”

Creo conveniente el presentar esta acepción, para descartarla totalmente del sentido que tiene desde un punto de visa bíblico y teológico. Sentido que hay que tener en cuenta para poder comprender mejor el epígrafe. Resumo:

El término griego mysterion, tiene como transfondo el arameo räz  que significa “cosa secreta”. Los sinópticos emplean sólo una vez la palabra mysterion: “A vosotros se os ha comunicado el misterio del reino de Dios”(Mc.4,11).

San Pablo es mucho más explícito y manifiesta el despliegue del misterio en el tiempo. Es rotunda la doxología final de la carta a los Romanos: “…al Dios que ha revelado el misterio mantenido secreto desde la eternidad, pero manifestado ahora por medio de las Escrituras proféticas según la disposición del Dios eterno y dado a conocer a todas las naciones de modo que respondan a la fe; a ese Dios, el único sabio, sea por siempre la gloria a través de Jesucristo. Amén”(Rom.16. 25-27)( Cf. 1Cor. 2,1; 2 Tes.2,7).

Con mayor sencillez.

Explico que es:
a) Cosa secreta
b) Que se revela
c) Por amor
d) Pero permanece insondable e inagotable.

El secreto mantenido secreto desde la eternidad es el plan de salvación que la misericordia divina volcaría sobre la humanidad rebelde.  Alguna mente humana podría imaginar que serían perdonadas sus criaturas anegadas en el océano de su misericordia infinita. Pero estoy seguro que nadie podría pensar que el amor llegaría a enviar a su  Hijo, nacido de una Madre Virgen por obra del Espíritu Santo, en todo igual a los hombres, menos en el pecado. El texto no necesita comentario;”El padre Eterno, por una disposición libérrima y arcana de su sabiduría y bondad…decretó elevar a los hombres a participar de la vida divina, y como ellos hubieran pecado en Adán, no los abandonó, antes bien  les dispensó siempre los auxilios para la salvación, en atención a Cristo Redentor, que es la imagen de Dios invisible…” (L.G.2 )

Y Cristo Redentor Dios y Hombre verdadero anunciaría que Dios es  nuestro Padre, que tiene las estancias preparadas para vivir “eternamente felices en su Casa”.

Este plan salvífico lo iba revelando a ráfagas al pueblo elegido. Sólo se comprenderían siglos y años después a la luz de Jesucristo Resucitado: Así San Pablo explica que ese velo que cubría el rostro de Moisés  para que los israelitas no vieran el fin de lo que era pasajero. “A pesar de todo, sus mentes se embotaron y hasta el día de hoy, cuando leen las Escrituras de la Antigua Alianza, permanece sin descorrer aquel mismo velo, que ha desaparecido con Cristo… siempre que leen a Moisés permanece el velo sobre sus corazones, sólo cuando se conviertan al Señor, desaparecerá el velo.”(2Cor.3.14-16)

Queda claro en este texto que, dicho de otra manera, Cristo es el gran sacramento del encuentro con el Padre. Me viene a la memoria la afirmación del Ortega y Gasset: Cuando hablamos nuestras palabras no encierran todo lo que queremos decir. Es más lo que se deja por decir. Por tanto si quiero estrujar estas afirmaciones, no me queda más remedio que ser largo. Pero quiero dejar lo más posible aclarado el tema. Vamos por partes.

El concilio desea llevar a la humanidad a Cristo luz de los pueblos: (L.G. 1). Quiere facilitar el acceso del ser humano a Dios Padre. Todo será más fácil si encuentra tierra bien labrada. Gonzalez Faus advierte que la tierra preparada para acoger la semilla debe ser el reconocimiento  por el hombre de que él no es  Dios: el ‘autoateísmo’. Esa negación explicita de la propia divinidad lleva implícita la apertura a una dimensión trascendente. Lejos de la locura de Nietzsche : “ Si hubiese dioses ¿cómo podría soportar yo el no serlo?

Cristo Sacramento del encuentro con Dios.

Ya desde San Agustín el sacramento se definió como la señal, el signo, eficaz de la Gracia. Es evidente que el gran signo visible de la Gracia está en Jesucristo. Él es la Gracia que hace visible el amor del Padre. Quien le ve, ve al Padre. Es el único camino del encuentro con Dios Padre. Insisto en que Jesucristo es el que una manera infinitamente perfecta hace visible al Padre. Esta primera realidad de Cristo sacramento del Padre, facilita la comprensión del texto conciliar:Iglesia Sacramente del encuentro con Jesucristo.

Por primera vez en la historia se ha llamado a la Iglesia Sacramente. De una manera tímida primero.”La Iglesia es en Cristo como un  sacramento”. Y ya sin paliativos, en el decreto “Ad Gentes”:”…antes de ascender a los cielos, fundó su Iglesia como sacramento de salvación…” (Ad.G. I, 5).

Velado más que revelado.

Cristo- repito- es el sacramento infinitamente perfecto del encuentro con el Padre. No ocurre así con la Iglesia que dificulta la visibilidad  de encuentro con Cristo Salvador. Así lo denuncia el Concilio:”en esta génesis del ateísimo pueden tener parte no pequeña los propios creyentes, en cuanto que, con el descuido de la educación religiosa, o con la exposición inadecuada de la doctrina, o incluso con los defectos de su vida religiosa, moral y social, han velado más bien que revelado el genuino rostro de Dios y de la religión” (G. et Sp. 19).

Sed contra

Como dicen los escolásticos., “por el contrario” a esas pinceladas de gris marengo del texto conciliar citado arriba, se pueden presentar cielos llenos de estrellas luminosas de noche y sol resplandeciente de día que demuestran que la Iglesia ha sido fiel al mandato de Jesús de llevar el Evangelio a todas las gentes. Ha superado persecuciones, millones de discípulos han dado su vida por su fe. Ha superado herejías y ha demostrado que existe para evangelizar o lo que es lo mismo   dar a conocer a Jesucristo. Ahí está los santos Evangelios nacidos en la Iglesia, las ardientes cartas paulinas y petrinas, la gozosa del discípulo amado:”Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y han tocado nuestras manos…os lo anunciamos la vida que estaba junto al Padre y se nos manifestó…para que vuestro gozo sea completo.”

Los escritos y testimonios de los Padres apostólicos, las encendidas exhortaciones de un San Agustín, de un San Bernardo y suma y sigue…Los Concilios, las encíclicas, los mensajes a través de los siglos hasta hoy. Voy a llenar hasta  los bordes el cantarillo con la cita actualísima de la Exhortación apostólica “Evangelii Gaudium: “La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría.” (E.G.1).

El tema, amigos  está en los  umbrales y espero sigan cantarillos de aguas luminosas. Como san Bernardo hasta que en un escrito no encuentro la palabra Jesús, no descansa mi corazón. Nadie como María nos lo dará a conocer.

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icono comentarios 2 comentarios

Comentarios

ALEJANDRO ARAGO ALEJANDRO ARAGO
el 21/8/17
Estoy totalmente de acuerdo con marta person que noto esta muy formada ,y que elle llena denuevo.Sigo sentado en el brcal del pozo refescandome con ese agua tan clara gracias al Palfredo y a Marta.
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Martha Martha
el 20/8/17
Seguimos enriqueciendonos de conocimientos con
la ayuda del PAlfredo y sus cantaros; las aguas que
hemos bebido hoy nos llena de Luz para entender
un poco el misterio revelado por Jesucristo y que
nos ha sido velado por falta de informacion, tam -
bien nuestra propia actuacion ha contribuido en
parte ,no muy pequena, a que no veamos de una
forma correcta el camino al encuentro con Dios;
todo terreno debe ser preparado antes de sembrar,
estoy muy de acuerdo en eso, los humanos no so -
mos la excepcion de la regla, si no conocemos las
escrituras, si no las leemos con interes nunca ten-
dremos una Buena siembra y por ende daremos
pocos frutos o ninguno.
Agradezco al P.Alfredo todo el esfuerzo hecho a
traves del Pozo de Jacob para que conozcamos to-
do lo referente a los e ... » ver comentario
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